La huerta de San Pablo, vacío verde en el centro histórico de Córdoba, se convierte en un espacio de relación, de conexión y de sinergias, en un vacío de relación, entre los diferentes equipamientos culturales que en él convergen.
El nuevo edificio de la FAC se convierte en un nuevo pasaje, de acceso a la huerta de San Pablo. Esta situación aumenta la apertura de la fundación al público general, convirtiendo su actividad cultural en una calle de tránsito.
Todos los usos del edificio, todos sus estratos históricos, sus actividades y capacidades se relacionan entre ellos y con la historia de Córdoba a través de un espacio en L que de nuevo se configura como un vacío de relación.
1. Los accesos
La huerta de San Pablo se presenta como un vacío en la abigarrada trama de la ciudad de Córdoba.
Cobra una vital importancia el mantenimiento de la proporción de los accesos, angostos y largos que amplifican el espacio abierto del jardín.
2. Jardín huerta de San Pablo
El jardín huerta de San Pablo se encuentra rodeado de edificios de carácter emblemático y culturales. Resulta un entorno cultural y social en el que lo único necesario a añadir es elementos que potencien la ínter actuación de los equipamientos culturales existentes.
3. Respeto máximo por el jardín existente
Se diseña un sistema de elementos modulares de madera que se pueda aplicar en todo el ámbito del jardín, bien para sustituir elementos existentes deteriorados o para incorporar nuevo mobiliario urbano que mejore el conjunto del jardín, incorporando señalética, iluminación, etc... que relacione e interconexiones los equipamientos culturales. |